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Luna de miel en Sudáfrica


Ciudades vibrantes, viñedos de película y encuentros salvajes que se quedan para siempre: así empezó nuestra vida juntos, en el lugar correcto.

Nuestra luna de miel tenía que ser algo extraordinario. Queríamos un destino que combinara naturaleza, aventura, lujo y gastronomía memorable. Elegimos Sudáfrica…  Y este país nos recibió con una mezcla perfecta de paisajes, sabores y momentos que nos acompañarán por siempre. Así planeamos nuestra luna de miel en Sudáfrica…

No fue sólo un viaje. Fue una experiencia completa: vibrante, elegante, salvaje y sorprendente.

Rinoceronte en Krueger Park, luna de miel en Sudáfrica.
Foto: Emma Lozano


Ese “por siempre” no es una frase bonita, es literal. Porque hay destinos que se recuerdan con fotos, y otros que se recuerdan con el cuerpo. Sudáfrica se queda en la piel: el olor a tierra húmeda, el aire frío de madrugada antes de un safari, el calor suave de una copa de vino al final del día. Es como si el país te dijera: “respira, estás aquí.”

Sudáfrica fue el mejor comienzo que pudimos tener en esta nueva etapa de nuestra vida. Un viaje que combinó naturaleza, hoteles extraordinarios, una gastronomía capaz de competir con cualquier capital del mundo y vinos que nos sorprendieron desde el primer sorbo. Todo en un mismo país, en una misma ruta, en una misma historia.


Ciudad del Cabo: diseño, mar y el encanto de The Silo Hotel

Comenzamos en Victoria Falls. Nos hospedamos en Matetsi Lodge, rodeados por el río Zambezi y esa sensación de estar lejos de todo, pero en el lugar correcto. Esa mezcla de lujo silencioso y naturaleza nos preparó para lo que sería el resto del viaje…una experiencia donde cada día superó al anterior. 

Después volamos a Ciudad del Cabo, donde nos esperaba The Silo Hotel, que alguna vez fuera una bodega para almacenar grano, con ventanas monumentales que convierten cada vista en un espectáculo. Hoy, este espacio se convirtió en un hotel de lujo contemporáneo. Cuenta únicamente con 28 habitaciones, con un diseño moderno inspirado en la cultura africana. 

Foto de platillo del restaurante Cod Father, en Cape Town, Sudáfrica.
Cape Town está lleno de energía, arte, una gastronomía sorprendente y, lo mejor, a un lado del mar. 
Restaurante Cod Father.
Foto: Emma Lozano

Ahí descubrimos algunos de los restaurantes más memorables que hemos visitado, pero ninguno como La Colombe. Cenar ahí es, literalmente, vivir una obra de arte: cada detalle está pensado, desde la vajilla especialmente diseñada para contar historias gastronómicas acompañadas de un maridaje de lujo, GRAN revelación. No sólo el maridaje fue excepcional, también los cocteles. Puedo asegurar que aquél es el mejor Negroni que he tomado, decorado como una obra de arte con una flor de Jamaica dentro del hielo.

Platillo en restaurante La Colombe, en Cape Town, Sudáfrica.
Restaurante La Colombe. Foto: Emma Lozano
Platillo en restaurante La Colombe, en Cape Town, Sudáfrica.
Restaurante La Colombe. Foto: Emma Lozano


En nuestro siguiente destino, Franschhoek, nos hospedamos en una joya rodeada de viñedos La Residence, un hotel sofisticado, entre montañas y vinos, que parece sacado de una película, lleno de colores y extravagancia. Aquí la vida se disfruta lento, entre copa y copa descubrimos la magia del lugar, podría quedarme una vacación entera a disfrutar de estos hoteles conociendo viñedos y disfrutando sus vinos, paseando en bicicleta, disfrutando del excelente servicio y de su Spa… pero tres o cuatro noches fueron suficientes para seguir con la aventura.


Safari en serio: Royal Malewane y el Kruger Park sin guión

León en en Krueger Park, luna de miel en Sudáfrica.
Foto: Emma Lozano


Y entonces, empezó la gran aventura en Royal Malewane, dentro de Kruger Park. Ahí entendimos lo que es un safari de verdad. Nada se siente artificial. Todo sucede frente a ti sin guión, sin control, sin repetición. Elefantes cruzando el camino con una calma poderosa, leones que simplemente existen sin esfuerzo, jirafas moviéndose con esa elegancia que parece coreografía natural. Estar tan cerca —y con tanto respeto— es una experiencia que te cambia la forma de ver el mundo.

Levantarte a las 5 am para comenzar el primer game ride puede ser cansado, pero vale toda la pena. En Royal Malewane hacen que la experiencia sea única y placentera… desde un café caliente y una suave frazada en el amanecer, hasta unos estupendos gins, burbujas y botanas tradicionales africanas, como el billtong  —un tipo de carne seca— al atardecer.

Leopardos en Krueger Park, luna de miel en Sudáfrica.
La transición a safari es un cambio de lenguaje: de pronto, la naturaleza deja de ser fondo y se convierte en protagonista. Y tú aprendes a observar distinto: no con ansiedad, sino con respeto. Foto: Emma Lozano


The Motse Camp: diseño auténtico y servicio que se queda contigo

Cuando pensábamos que ya lo habíamos visto todo, llegamos a Tswalu, en el Kalahari. Un lugar que redefine el término “new beginning”, donde el paisaje rojizo, infinito y silencioso te envuelve. 

Nos hospedamos en The Motse Camp, un espacio que mezcla diseño, autenticidad y un nivel de servicio que te hace sentir mejor que en casa. Pero la joya inesperada fue Jan Klein, un restaurante, literalmente, en medio de la nada. Una experiencia difícil de describir: una cena íntima, elegante, minimalista, donde cada plato cuenta un pedazo de la historia del lugar. Disfrutar de una excelente gastronomía en uno de los lugares más remotos del mundo es algo simplemente mágico.

Sudáfrica nos regaló una mezcla perfecta: hoteles inolvidables, naturaleza salvaje, animales libres, ciudades vibrantes, vinos que enamoran, y una cocina al nivel de los mejores destinos gastronómicos del mundo.

Leona rugiendo en Krueger Park, luna de miel en Sudáfrica.
Restaurante La Colombe. Foto: Emma Lozano


A veces lo mágico no es lo espectacular; es lo improbable. Estar tan lejos, comer tan bien, sentirte tan cuidado, y aun así tener la certeza de que sigues en medio de lo salvaje.

Sudáfrica me sorprendió, es uno de esos destinos que no sólo visitas: te transforma, te sorprende y te invita, inevitablemente, a volver.


Tips para un safari en África:

  • Lo más importante, no olvides tu cámara: será tu mejor gadget en este viaje. 
  • Independientemente de la temporada, siempre ayuda llevar ropa ligera, pero de manga larga… puedes estar mucho tiempo al aire libre y, créeme, no será como estar en la alberca asoleándote.
  • Todos los hoteles y lodges que visitamos te preparan con un termo personal, kits de emergencia, binoculares y hasta bloqueador, aunque siempre es importante llevar tus objetos personales.
Mano de mujer con anillo de compromiso sosteniendo un Negroni. Luna de miel en Sudáfrica.
Restaurante La Colombe. Foto: Emma Lozano

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